Introduce tus fondos, acciones y ETFs.
Elige la forma que te resulte más cómoda. Después podrás revisar y corregir todo en la tabla.
La IA leerá el texto y rellenará la tabla. Revisa el resultado: tú tienes la última palabra.
Haz clic o arrastra aquí tu archivo CSV
Si tienes un Excel (.xlsx): ábrelo y usa «Archivo → Guardar como → CSV»,
o simplemente copia las filas y usa la pestaña «Pegar extracto».
Haz clic o arrastra aquí una foto o PDF de tu extracto
JPG, PNG o PDF, máximo 8 MB. Antes de subirla, tapa o recorta
tus datos personales (nombre, cuenta…): solo hacen falta los fondos.
Tu cartera.
Revisa y corrige lo que quieras: cada cambio se refleja al instante en el diagnóstico. La clasificación (tipo, región…) la propone la IA y también puedes corregirla.
| Nombre | Tipo | ISIN / Ticker | Invertido € | Valor € | Rentab. | Tipo de activo | Región | Temática |
|---|
Cuéntanos cómo eres como inversor.
Cinco preguntas rápidas para adaptar el análisis a ti. No hay respuestas buenas ni malas.
Nota de tu cartera.
Cómo se reparte tu dinero.
Por tipo de activo
Alertas de tu cartera.
Datos públicos actuales (opcional).
La IA puede buscar en Google datos publicados de tus posiciones: rating Morningstar, rentabilidades y gastos (TER) de los fondos, y la cotización aproximada de acciones y ETFs. ⚠️ Las cotizaciones NO son en tiempo real (se indica la fecha del dato). Verifícalo todo — se indica la fuente y la fiabilidad de cada dato.
Tu informe personalizado.
La IA combinará tus datos, tu perfil y el diagnóstico para redactar un informe con análisis y semáforo fondo a fondo y sugerencias de reequilibrio. Recuerda: es orientativo, no es asesoramiento financiero.
💡 Consejo: usa antes «Buscar datos actualizados» en el paso 3. Con las rentabilidades y costes encontrados, el análisis de cada fondo es mucho más completo; sin ellos, la IA solo puede hablar de pesos, solapamientos y encaje con tu perfil (tiene prohibido inventar cifras).